Relatos

Groucho y Charlot: La hora del baño

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Groucho:  Chihuahua.  Seis años. Tres kilos doscientos gramos. Pelo corto. Blanco. Le gusta comer, dormir, jugar y vaguear. Un perfecto dandi.

-Qué raro…Lleva un rato en el baño. He probado a rascar la puerta pero no me abre. ¿Me pregunto qué estará haciendo?

-¡Biennn! Ahí sale. Voy dentro a investigar. Tengo que ver que ha estado haciendo.

-Toallas, cepillos, champú, colonia…¿Limpiador de orejas? En fin…Parece que estuviera preparándose un baño.

– Qué raro….una pipeta ¿Tendrá pulgas?

-Aunque ahora que lo pienso…  ¡Oh, oh! Esto no pinta nada bien. Mejor me voy de aquí.

-¡Maldición! Me ha interceptado en la huida.… Sigue leyendo...

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Fresas

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Me encantan las fresas.

Cuando era niña, mi tío las cultivaba en una enorme jardinera en la finca familiar. Las mimaba con sumo esmero, las protegía del frío, del calor, de la lluvia, de los pájaros y de los insectos, y aún con todo, apenas unas pocas lograban sobrevivir.

Como tantos otros niños, me crié bajo el cuidado de mis abuelos. Sobre todo de los maternos. Mi abuela, vivía con su hermano (mi tío) desde que enviudó siendo ella muy joven, antes de que yo naciera. Mi tío fue para mí un abuelo.

Cada mañana, antes de que este se … Sigue leyendo...

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El día en que murió Chiquito.

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Si he de ser completamente sincera, a mí Chiquito nunca me ha hecho gracia. O al menos, no directamente. Supongo que soy de esas personas con un sentido del humor un tanto austero. Qué le vamos a hacer. Y es curioso porque, sin embargo, Chiquito lleva presente en mi vida desde hace más de trece años, los mismos que hace que comparto mi vida con R: mi amigo, mi esposo, mi compañero, el padre de mis dos perros.

Cuando estoy triste, cuando me enfado, cuando algo sale mal, R se pone frente a mi, se encoge, aprieta los dedos de … Sigue leyendo...

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Step

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El anciano se detuvo perplejo frente al cristal. Al otro lado, un grupo de hombres y mujeres sudorosos se aferraba a unas pesadas mancuernas mientras subían y bajaban, una y otra vez, de un peldaño ergonómico.

Leyó un cartel en la fachada que decía “Apúntate por tan solo 80 euros al mes.” y calculó que eso debía de ser, por lo menos, una sexta parte de su pensión.

Entonces, comenzó a sentir el enorme peso de la compra y el dolor lacerante de la carga dejando marcadas las asas de las bolsas en sus dedos. Recordó que aún quedaban tres … Sigue leyendo...

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